domingo, 13 de septiembre de 2015

Libros en español para la vuelta al cole

Mucha gente me pregunta cómo he conseguido que, viviendo en Alemania, mis hijos sean perfectamente bilingües. Los que les conocen suelen asombrarse al comprobar que incluso entre ellos, el idioma que hablen sea el español.
No voy a quitarme méritos, he sido muy consecuente con este objetivo y para conseguirlo he hecho muchas cosas: he leído libros y he asistido a seminarios y talleres sobre educación bilingüe, he puesto dibujos animados y música solamente en español, he intentado que muchos de los amigos de mis hijos fueran hispanohablantes... Pero sobre todo, y creo que de ahí surge la riqueza de su vocabulario: he comprado más libros que juguetes. Muchos, muchos, muchos más.

Mis hijos con menos de seis años han tenido a su alcance una biblioteca bilingüe con la que la mayoría de nosotros no habríamos ni soñado tener con veinte años.
Cada tarde al llegar a casa, cada noche antes de dormir, en los viajes en coche o en avión, en el sofá, en el jardín, ¡hasta en la bañera hemos leído en español! Leer es para ellos una diversión total, un tiempo de intimidad con mamá, un viaje... Y para mí leerles también es proveerles de estructuras y vocabulario que sólo con mi influencia no adquirirían (anoche, sin ir más lejos oyeron por primera vez la expresión "mola un pegote" en un relato de "Manolito Gafotas").

El problema siempre está en dónde conseguir libros infantiles en español si vivimos en Alemania: Algunos se encuentran en la bibliotecas públicas de Múnich (pero su selección no nos gusta demasiado), muchos en Amazon (pero las condiciones de trabajo en esta empresa hacen que evitemos comprar allí), muchísimos en España (pero las limitaciones en el peso del equipaje que ponen las aerolíneas hacen que lo pensemos mucho antes de comprar muchos libros cuando viajamos) y luego está Bilbliomagia, que es una librería online de la que ya hablé cuando la conocí y que nos gusta mucho porque tiene una selección de libros de editoriales que nos encantan (como Kalandraka o Kokinos), porque está en Alemania, lo que abarata mucho los gastos de envío y porque es el fruto del trabajo de una mamá del sur de Europa que, como nosotros, quería alimentar la biblioteca de sus hijos con libros que les acercasen a su otro idioma, a su cultura y que les hiciesen viajar.

Ahora, con la vuelta al cole, además han ampliado su catálogo, con fabulosos álbumes ilustrados, libros bilingües, versiones en español de famosos libros alemanes como los de Janosch, y libros para niños de todas las edades.
Una amiga me dijo que, cuando empiezan el cole en Alemania es todavía más difícil hacer que el español sea para ellos un idioma fuerte, ya que en la escuela aprenden alrededor de sesenta nuevas palabras diarias y en casa nosotos no les proporcionamos sesenta palabras nuevas; así que tomo nota de esta librería: será un buen sitio donde adquirir nuevo material :-)




2 comentarios:

  1. También estamos nosotros! Aunque las librerías estamos a punto de desaparecer seguimos luchando. ;)

    ResponderEliminar
  2. Me apunto la sugerencia.....es sólo una anecdota pero el otro día cuando mi hija de dos años y medio le llamó al jamón serrano wurst supe que había que hacer algo :)

    ResponderEliminar