miércoles, 26 de febrero de 2014

Café Clara


El Café Clara es un lugar lindo regentado por una encantadora mujer a la que le importan los detalles y ofrecer la mejor calidad a sus clientes.

Tiene una decoración minimalista pero el cuadro de la virgen María encima del cambiador en el baño me sacó una sonrisa de sorpresa. Los grandes ventanales a la calle dejan entrar al local a todos los rayos de luz posibles terminaron de ponerme de buen humor.

Tienen una gran selección de revistas, buen café y excelente comida bio (me tomé una quiche de calabacines que estaba riquísima). Una pequeña zona de juegos para los niños consigue además convertirlo en un lugar perfecto para descansar del barullo de Schwabing.

Además, si quieres, te atienden en español. Volveremos.

Café Clara
IsabellaStr. 8
80798 München

jueves, 20 de febrero de 2014

Libros de recetas para niños

Una amiga me ha contado que en su casa están viviendo un drama últimamente: El hijo mayor solía comer de todo, probaba todo, sin miedo, pero conforme ha ido creciendo ha empezado a ser más selectivo con las cosas que prueba e incluso ha dejado de comer cosas que antes le encantaban.

Yo creo que es una fase y que se le pasará, mis hijos también son grandes fans de los "macarrones desnudos o sólo vestidos con salsa de tomate y mantequilla". No soy una experta en psicología infantil pero me da que, cuanta más importancia y cuánta más historia se le de a este tema, peor. Yo misma fui una de esas niñas "migitas" que no querían probar nada, y tanto si me obligaban, si me disfrazaban la comida o si intentaban convencerme con la lógica más aplastante, yo no probé lo que no me apetecía hasta que no me dió la gana.

En fin, a mi amiga, lo que he hecho ha sido recomendarle esta colección de libros de cocina, GU, que una vez me recomendó a mí una lectora de este blog, que están muy bien de precio y que se venden en casi todas las librerías y muchísimas otras tiendas de Múnich y que tienen uno dedicado a recetas de cocina para bebés y otro de platos que suelen triunfar entre los niños pequeños. Yo tengo el segundo y, la verdad es que, todas las recetas que he probado de él han sido un éxito en casa.

 

jueves, 13 de febrero de 2014

Los deberes del cole. Por Schulkindermama


Ya casi no nos acordamos de cuando nos tocaba hacer los deberes. Hace tanto tiempo… Pero si echamos la vista atrás recordaremos que a nosotros, igual que a la mayoría de los niños, también nos costaba ponernos a hacer nuestras tareas y a estudiar.
Cuando nuestros hijos empiezan a ir a primaria, vuelven a aparecer en nuestra vida los deberes.


En Alemania, el concepto de „deberes“ es algo que se toma muy en serio desde el primer curso de primaria. De hecho, suele haber algún tipo de „castigo“ si no se llevan los deberes hechos o si no están completos. Esta „reprimenda“ puede ir desde una nota a los padres hasta algún tipo de „castigo“ (Strafarbeit). Algunos profesores establecen un número máximo de tolerancia a la falta de deberes. Se van anotando las faltas, y si, por ejemplo, un alumno no lleva los deberes en cinco ocasiones, se le impone un castigo; por ejemplo, quedarse una hora más en el colegio haciendo tarea supervisada por el profesor mientras sus compañeros van ya a casa (nachsitzen).



Casi desde el primer día, los niños vienen a casa con tarea. Al principio, ésta tiene mucho que ver con la práctica de la motricidad fina; mucho colorear, seguir trazos, etc. Poco a poco empiezan con las letras, hasta que cuando nos queremos dar cuenta tienen deberes de lengua o matemáticas en toda regla.


Al complicarse la tarea, nos preguntamos a veces, hasta qué punto debemos ayudar a nuestros hijos en sus deberes.

Esta cuestión es muy personal; hay padres que prefieren no ayudar, y otros que suelen hacerlo. Normalmente, el profesor o profesora suele hablar de este tema en las primeras charlas con los padres y aconseja ayudar o no según su criterio. Por lo general, y por lo que yo he vivido, se considera que los niños de primaria deberían de poder realizar los deberes sin ayuda en un plazo de media hora (en primero y segundo) y de una hora máximo (en tercero y cuarto). Lógicamente esto también depende de la cantidad de deberes que tengan; hay profesores que no ponen casi deberes, y hay otros que dan casi más tarea que en ciclos superiores (Gymnasium y Realschule).
Yo he comprobado que definitívamente es bueno, e incluso yo diría que es fundamental ayudar en los deberes. Tanto en primaria como en secundaria.

En primaria es importante que el niño tome una buena base y adquiera confianza en sí mismo y en su capacidad. Es bueno que transmita seguridad y dé una buena imagen al profesor desde el principio. El orden, la puntualidad, la educación, la corrección…son valores básicos en primaria y contribuyen a que el profesor se forme una imagen del alumno que luego ya difícilmente va a cambiar.


En secundaria también es importante ayudar a los „recién llegados“ a la nueva escuela, a adaptarse al nuevo nivel de exigencias: no olvidemos que a partir de quinto, el número de asignaturas se duplica y empiezan con los idiomas, y con las evaluaciones contínuas. Además, se espera que el niño asimile muy rápido y van pasando de un tema a otro casi sin detenerse a resolver posibles dudas, con lo cual, en casa no está de más repasar los temas y cerciorarse de que los han entendido. Debería ser tarea del profesor, pero quien quiera que su hijo „sobreviva“ en ciclos superiores tendrá que sentarse con él a dar „clases particulares“. Al menos al principio. Obviamente no todos los niños necesitarán ayuda, ni en todas la asignaturas, pero sí deben de ir aprendiendo a estudiar y repasar, y un niño de 10 años que acaba de salir de primaria no es capaz de hacer esto sin una guía.

Como madre española, me preocupa también mucho que mis hijos tengan buena nota en alemán. En Alemania existen muchos prejuicios con respecto a los niños bilingües, y se da por hecho que su nivel de alemán no va a ser tan alto como el de los otros niños alemanes. Hay que demostrar que esto no es así!


Otro problema es ayudar a nuestros hijos en la asignatura de matemáticas; cómo hacerlo, si hablamos español con ellos? Debemos explicarle las operaciones refieriéndonos a los números en español? La respuesta es clara: NO. Yo empecé ayudándole a mi hijo en matemáticas en español y en seguida me percaté de que era absolutamente contraproducente, ya que empezó a escribir los números al revés… Los números deben aprenderlos en alemán. Ya tendrán tiempo de aprenderlos en español. Ahora, cuando les ayudo en matemáticas, aunque sigo hablando español con ellos, me refieron siempre a los números y a las operaciones en alemán. Suena rara esta mezcla, pero es una buena solución. Al menos, a mí me sirve…


Lo mismo ocurre con las otras asignaturas; si el niño tiene que aprenderse el ciclo del agua en alemán, de poco le va a servir que sepa cómo se dice en español; el exámen es en alemán. Así que mejor preguntarle en alemán. En la asignatura de lengua ocurre lo mismo. Referencias en español a verbos, adjetivos, nombres compuestos, conjugaciones y declinaciones, no tienen sentido y solo servirían para confundir al niño.


Esta ha sido siempre mi forma de actuar y hasta ahora me ha dado buenos resultados.

A medida que avanzan los cursos, la cantidad de materia es mayor. En primero y segundo prácticamente solo es necesario supervisar los deberes. A partir de tercero es necesario estudiar para tener buenas notas (aunque en cada clase hay siempre algún niño que no lo necesita).


Como padres hispanohablantes, nos relacionamos con padres alemanes en el día a día de la escuela de nuestros hijos. Estos padres, aunque no lo digan, también ayudan a sus hijos. Hay una tendencia en los alemanes a „minimizar“ esa ayuda, a quitar importancia a las posibles dificultades de los hijos. Se suele escuchar la frase „er macht schon seinen/ihren Weg“, o „er/sie packt das schon alleine“, pero no hay que dejarse engañar; de puertas para adentro, la mayoría ayuda a sus hijos a sacar buenas notas. Yo esto lo tuve que aprender. Ahora juego también al mismo juego y aseguro „no, yo no necesito ayudarle, el/ella lo hace todo solo/a“. Y así jugamos en igualdad de condiciones.



Bueno, me he extendido mucho para contar qué hago yo en el apartado de los deberes. Sólo me queda por añadir que aunque mi marido también se implica, al estar menos en casa, el grueso de la tarea recae en mí como, imagino, en la mayoría de las madres en Alemania. Pero es una cuestión de práctica. Aunque el alemán no sea nuestra lengua materna, podemos ayudar igual o mejor que los alemanes. La cuestión es implicarse.

lunes, 10 de febrero de 2014

El Museo Paleontológico

El otro día, que aunque era laborable, mis niños no tuvieron clase, aprovechamos para ir a un museo que hacía tiempo que queríamos conocer.

Es el Paläontologisches Museum, o el "Museo de los dinosaurios", como hemos decidirlo llamarlo nosotros. Está muy cerca de Hauptbahnhof, a la espalda de Lenbachhaus, en Königsplatz pero, a pesar de ser un museo muy chulo y muy pequeñito no lo conocíamos aún porque tiene el inconveniente de que sólo abre de lunes a viernes y el primer domingo del mes. Un poco difícil de visitar, como veis, pero es también un plan interesante para un día entre semana sin clase, que llueva o haga frío y que no sepáis muy bien qué hacer.

Como atractivos tiene que es pequeñito y, por tanto muy fácil de abarcar para los niños, que la entrada es totalmente gratuíta y que tiene un montón de fósiles y de esqueletos de dinosaurios con algunos ejemplares con mucho gancho, como el del dinosaurio más grande de Baviera, un ciervo gigante de la época glacial o el Gomphotherium de Mühldorf, un antedecente del Mamut.

Casi todos los esqueletos son originales y los niños se quedan realmente impresionados. Un acierto.


Paläontologisches Museum
Richard-Wagner-Str. 10
80333 München
Horario de apertura:
Lunes a jueves de 08:00 a 16:00 / Viernes de 08:00 a 14:00 y primer domingo del mes de 10:00 a 16:00
U2 Königsplatz
U1 Stiglmaierplatz
http://www.palmuc.de/bspg/index.php?option=com_content&view=article&id=90&Itemid=144