miércoles, 14 de mayo de 2014

Humedades. Por Mamá de Luceros

Hace unas semanas, una mamá preocupada por un tema recurrente como el de la humedad en los pisos en Múnich y cómo afecta a la salud de los niños, me pidió publicar su historia para advertir y ayudar así a otros padres. Aquí tenéis su artículo. Muy interesante:


Hoy voy a abordar un tema que nos ha traído varios años de cabeza: las humedades o moho.

Imaginad que os mudáis porque os hace falta más espacio y a los pocos días empiezan a aparecer manchas verdes en varias paredes del nuevo piso. Por si os pasa algo de este estilo o para evitar que os ocurra (aunque en algunos casos el problema no lo puede evitar el inquilino, solo minimizar) he decidido compartir con vosotros mis experiencias. 

¿Es peligroso? 
Sí, y sobre todo para los niños porque su sistema respiratorio se está formando. Por eso, lo mejor es ponerse manos a la obra cuanto antes. Cuando hay bastante moho, el aire está muy cargado y se torna casi irrespirable. 

¿Cómo se forma? 
Como el clima en Alemania es húmedo y frío, aquí hay muchos más casos de moho que en otros países con un clima más cálido ya que al moho le “gusta” el frío y la humedad.

Parece que en un 50% de los casos el responsable del moho es el inquilino (p. ej. por no ventilar correctamente) y en el otro 50% es un problema intrínseco del piso. Si el problema es del piso, el dueño es el responsable de solucionarlo.

Hay varias posibles causas: 
-   Goteras y filtraciones, tuberías rotas, etc. 
-   Edificios recién construidos (el dueño debería indicaros qué medidas preventivas hay que tomar) 
-   Paredes mal aisladas (como están frías se condensa allí la humedad), sobre todo en combinación con ventanas nuevas 
-   Ventilación incorrecta 

¿Hay que avisar al dueño del piso? 
Sí, cuando aparecen humedades hay que avisarle enseguida para que tome las medidas necesarias. 

¿Qué podemos hacer para evitarlo? 
- Ventilar varias veces al día abriendo todas las ventanas para que se forme corriente:
A los niños los podéis dejar en una habitación con la ventana y la puerta cerrada entretenidos con un juguete que les guste mucho (ir rotando la habitación cada vez) y ventilarla después. Cuando hace mucho frío bastan unos pocos minutos para ventilar todo el piso; sin embargo, en verano hay que dejar las ventanas más tiempo abiertas.  

- No apagar la calefacción en invierno (p. ej. por la noche o cuando os vayáis de vacaciones). Es mejor que haya una temperatura constante. Una amiga la apagó cuando se fue de vacaciones por ahorrar y cuando volvió se había formado moho dentro de un armario. Lo mejor es colocar el termostato de todos los radiadores a 3  

- No dejar las ventanas inclinadas en invierno. Es contraproducente porque así entra 
continuamente el frío. En verano, si hace calor, sí las podéis inclinar.  

- Ventilar la cocina y el cuarto de baño después de cocinar y de ducharos para que se vaya el aire húmedo. Es preferible ducharse con la puerta cerrada para que la humedad no se vaya a otras habitaciones.  

- No colocar muebles ni cuadros en las paredes que den al exterior, sobre todo si las paredes están mal aisladas. Si lo hacéis, dejad unos 10 o 15 cm de separación para que circule el aire y podáis mirar de vez en cuando. Estas paredes son las más problemáticas. Si te descuidas y la pared no está bien aislada, al mirar detrás de los muebles te puedes encontrar verdaderos ecosistemas.  

- Cuidado con la ropa tendida ya que al secarse genera mucha humedad. En muchos edificios hay una sala (Waschkeller) para tender la ropa. Es un poco pesado bajar la ropa, pero es una forma de conocer al vecindario. Otra opción es el balcón (en verano) o una secadora. Si la tendéis dentro, ventilar con más frecuencia esa habitación. A veces el pediatra aconseja colocar humidificadores o ropa tendida en la habitación de los niños cuando están resfriados. En algunos pisos es mejor no seguir dicho consejo. 

- Si vivís en una casa y tenéis un sótano, en verano solo hay que ventilarlo por la noche o por la mañana (abriendo las ventanas de par en par) para que no entre la humedad de fuera. 

- Comprar un termómetro con higrómetro. Cuestan muy poco. Las condiciones ideales en invierno son: 19 o 20 ºC de temperatura y una humedad del 40% al 60%. 

¿Qué hacer si sigue apareciendo a pesar de seguir las medidas que os he indicado? 
En tal caso, el problema seguramente radica en el piso, por lo que tenéis que pedir al dueño que lo solucione. Como esto suele implicar bastantes gastos, en numerosas ocasiones solo lo solucionan de forma temporal. También suelen echarle la culpa al inquilino por no ventilar correctamente.

Es aconsejable ponerse en contacto con el Mieterverein München, una asociación sin ánimo de lucro fundada para defender los derechos de los inquilinos. La cuota anual es de 70 euros/año y la de inscripción, de 15 euros. Lo ideal es hacerse socio antes de que aparezcan problemas. Si os hacéis socios una vez que tengáis problemas (de humedades o de otro tipo), os aconsejan y se encargan de llevaros la correspondencia con el dueño del piso, pero el seguro jurídico para socios no os cubre el problema ya que hay tres meses de carencia.
En algunos casos es mejor mudarse a otro piso e intentar llegar antes a un acuerdo extrajudicial con el dueño (con ayuda de un abogado o del Mieterverein) para que os pague los gastos de la mudanza. 

Enlaces de interés 
http://www.mieterverein-muenchen.de/fremdsprachen-angebote/englisch.html 
http://www.lfu.bayern.de/umweltwissen/doc/uw_60_schimmel_innenraeume.pdf
http://www.mieterverein-bochum.de/fileadmin/inhalte/pdf/ratgeber/feuchtigkeit.pdf 
http://www.merkur-online.de/aktuelles/wirtschaft/schimmel-rasch-handeln-mm-612705.html

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