domingo, 29 de septiembre de 2013

Kaiserschmarrn

.... Hoy me habéis pillado con hambre, así que voy a hablaros de comida...

Cuando estéis en un restaurante típico bávaro y no sepáis qué escoger para un niño que tiene muuucha hambre pero al que no suele gustarle casi nada, pasad las páginas del menú hasta llegar a los postres y buscad un Kaiserschmarrn, se chupará los dedos, garantizado. Y aunque sea un postre, es un plato muy contundente, tanto como para que no pueda acabarlo solo y tenga que terminárselo su madre (con todo el sacrificio del mundo, claro, pero ya se sabe que por los hijos se hacen estas cosas).

El nombre del plato lleva consigo una histora divertida porque es un juego de palabras: un Schmarrn es como una tortita revuelta, que es prácticamente en lo que consiste este postre, pero Kaiserschmarnn significa también "la tontería del emperador". Al parecer, la emperatriz Isabel de Baviera, encargó al chef de palacio que le preparase un dulce ligero para mantener la línea y al ver el plato que éste le hizo, espantada lo rechazó; entonces el emperador dijo: "a ver qué tontería te han preparado hoy, que me la voy a comer yo", y se quedó encantado con el postre. Ahí nació su nombre.

El Kaiserschmarrn es una especie de crêpe gruesa y cocinada como "revuelta" en la sartén, que se suele servir con azúcar glas y se acompaña con compota de manzana. Lo dicho, para rechuparse los dedos.

Aquí, la que escribe no ha hecho jamás un Kaiserschmarrn en casa pero bueno, por si alguien se anima a hacerlo, que tome nota de la receta ¡y luego me cuente cómo le ha salido! 

Ingredientes: (para 4 porciones) 
100 gr. harina
125 ml. de leche
4 cucharadas de nata líquida
3 huevos
2 cucharadas de azúcar de vainilla
30 gr. de mantequilla
50 gr. de pasas
Sal
Preparación:
Para preparar la masa, se mezclan muy bien en un bol la harina, la nata y la leche con una pizca de sal.
Aparte, se separan las claras y las yemas de los huevos. Las yemas se añaden a la mezcla anterior y las claras se montan en otro cuenco. Después se les añade el azúcar de vanilla. Es muy importante que las claras estén bien montadas porque es lo que le dará esponjosidad al Kaiserschmarrn.
Una vez montadas las claras, se añaden a la masa muy despacito, como cuando se hace una mousse.

Se derrite la mantequilla en una sartén grande y bien caliente y se vierte en ella la masa. Por encima se espolvorean las pasas (la versión para mayores puede prepararse dejando macerar las pasas en un vaso con ron durante media hora antes).

Se baja el fuego a la mitad y cuando la la crêpe esté dorada por abajo, se le da la vuelta y se deja dorar un poco más. Al final, con un tenedor, se deshace como cuando se hacen los huevos revueltos (aunque hay gente que prefiere pasarla entera a un plato y desmenuzarla ahí).

Se sirve en un plato espolvoreándole por encima azúcar glas y acompañándola con compota de manzana (o mermelada).

martes, 3 de septiembre de 2013

Escuela para padres

¿Os habéis encontrado alguna vez buscando información sobre refuerzos positivos en la educación de los hijos, preguntando a amigos cómo consiguieron que sus hijos comiesen verduras, discutiendo con vuestra pareja sobre si está bien o mal inculcar tal o cual rutina, planteándoos si estáis siendo un buen padre o una buena madre?

Yo me lo planteo muchos días. Pero una gran parte de mis dudas encontraron respuesta y además me sentí muy reconfortada el año pasado, cuando estuve asistiendo durante varios meses a un seminario tipo "escuela para padres", que se impartía en español y era gratuito (lo único que requerían era responsabilidad en la asistencia, lógico) y donde conocí a mucha gente interesantísima y aprendí bastantes herramientas para hacer de la vida diaria con mis hijos un camino bastante más cómodo.

No puedo más que recomendar que no esperéis otro año y que os apuntéis ya al próximo que empieza a finales de este mes. Para mí es probablemente el MEJOR curso orientado a padres y madres hispanohablantes es que he hecho en Múnich. No digo más.

“Eltern-Aktiv-Gruppe”
Seminarios para padres y madres de habla hispana

REFUGIO-München ofrece a partir del 23.09.2013 el curso “Seminarios para padres y madres en idioma español”
Inscripción: Invitamos a las madres y padres interesados  a inscribirse  hasta el 16.09.2013 a través de la hoja de inscripción que se encuentra en el adjunto, la cual debe ser enviada a la Frau Farida Akhtar por mail  farida.akhtar@refugio-muenchen.de o por Fax al 089/98 29 57-57.
Si desean  formular sus preguntas en español, pueden comunicarse directamente con la relatora del curso, la psicóloga  Patricia Vollmer,  al Tel. 0163-1784677 o por e-mail mpvollmer@gmail.com
El curso está dirigido a padres y madres de habla hispana que vivan en München.
Costo del curso: La participación en el curso es gratuita, por lo cual se pide responsabilidad en la asistencia al curso.

Hora del curso:              Lunes  de 10:00 a 12:00 hrs.
Comienzo del curso:     23.09.2013
Duración:                      12 encuentros
Lugar:                           Rosenheimer Straße 38, 2° piso,  81669 München


FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN:
 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Empieza el cole. Por Schulkindermama

Mi hijo mayor tiene 10 años y acaba de terminar cuarto curso de educación primaria en un colegio de Baviera. Como madre española, o en cualquier caso, como madre no-alemana, los cuatro años que ha asistido al colegio de primaria, han sido para mí una experiencia reveladora. Casi podría decir que he aprendido yo tanto como él. En mi caso, he aprendido cómo ser una madre de “Grundschulkind” en Baviera, y a comparar y valorar las ventajas y desventajas del sistema educativo alemán. 

Ahora siento la necesidad de contar mi experiencia, esperando que sirva a otros padres hispanohablantes con hijos que próximamente irán a primaria, o a los que ya tienen a sus hijos en primaria en Baviera y, como yo al principio, están perdidos… Así que empiezo mi camino de consejera dentro de este blog con el seudónimo de "Schulkindermama". 

Empezar el cole en Baviera 
Hasta los seis años, el niño vive feliz y resguardado en el Kindergarten, donde se le permite ser él mismo, divertirse y desarrollar sus capacidades sociales. A muchos padres españoles y latinos nos cuesta entender por qué el Kindergarten no incluye una preparación a la escuela. Bien, en realidad, el objetivo del Kindergarten es el de preparar a los niños desde el punto de vista social, de forma que se considere que están maduros para afrontar la escuela en Alemania. No obstante, la mayoría de guarderías tiene un programa de preescolar para los niños que próximamente van a asistir a primaria. Es lo que se conoce como “Vorschule”. Los padres no deben esperar que sus hijos traigan fichas o trabajos (excepto trabajos manuales) a casa, ni que se les enseñe los rudimentos de la escritura o lectura. Como mucho practicarán la motricidad fina, la atención, o la capacidad auditiva. Eso es todo.

Esto no me parecería mal, de no ser por la incongruencia del sistema al realizar las diferentes pruebas de aptitud para poder ser escolarizado. Y es aquí es donde empezamos a ver cosas que nos sorprenden y nos molestan.

Resulta que todo niño que cumpla los 6 años antes de septiembre puede y debe ser escolarizado, (lo que se conoce como “Muss-Kind”), mientras que los que los cumplen a partir de septiembre pueden esperar un año si lo desean (los “Kann-Kind”). Sin embargo, a esta temprana edad, tienen que pasar por una serie de pruebas adicionales (no basta con tener 6 años) para determinar si el niño efectivamente puede ir al colegio o no.

En primer lugar, es necesario superar la revisión del pediatra U9, en la cual se evalúa la vista, el oído, y en la que se valora la capacidad de razonamiento del niño. Ya desde este momento, se empieza a hacer preguntas-trampa al niño (aunque todo depende del pediatra. Yo hablo por mi experiencia). El niño debe de ser capaz de razonar, aunque el pediatra esté intentando confundirlo.

A continuación, unos meses más tarde, el preescolar debe someterse al siguiente reto; la "Schuleingangsuntersuchung", que es en parte una revisión médica de la vista y el oído, y en parte, de nuevo, una valoración del "espabile" del niño. Se realiza en el mismo Kindergarten, y cada niño tiene una cita a la que deberá acudir con su padre o madre. Esta revisión por parte de una persona completamente desconocida, suele ser motivo de nerviosismo en muchos niños. Al fin y al cabo, al pediatra lo conocen. En esta prueba, se le pide al niño que realice tareas que en realidad nunca antes ha realizado (al menos en el Kindergarten). Debe contar una serie de elementos, deducir secuencias lógicas, dibujar, o encontrar incongruencias en una historia que previamente se les ha leído.

Esa persona ajena al niño, anota sin piedad cualquier fallo que éste tenga.

Si todo va bien, a los padres se les entrega un certificado de aptitud que deben presentar al matricular al niño en el colegio.

Por último, en el momento de realizar la inscripción, y por si no fuera suficiente con estas dos pruebas, se echa el último vistazo con lupa a los niños de preescolar. Tanto los profesores del futuro colegio del niño, como los educadores del Kindergarten, llaman a esta prueba "Schulspiel", pero no hay que dejarse engañar; no es más que una prueba más para ir seleccionando al niño desde el primer momento.

Esta última prueba tiene lugar al realizar la inscripción. Se recibe a los padres con „Kaffe und Kuchen“, dependiendo del colegio, claro, pero todo muuuuy amable y muy orientado al niño. Cuando los padres están rellenando los formularios, se llama a los niños por grupos, y se les dice que pueden ir a una clase "a dibujar mientras sus papás están rellenando la inscripción". Allí les dan tareas como:

- Realizar sumas y restas sencillas (por ejemplo, poniendo y/o quitando objetos de una mes
- Presentarse y contar una historia
- Escribir su nombre y su apellido
- Dibujarse a sí mismos el primer día de colegio
- Improvisar manualidades con algún objeto (por ejemplo, dándole al niño una cuerda, un lápiz y un papel, y pidiéndole que haga un caracol)
- Ensayar una pequeña obra de teatro

Estas pruebas pretenden evaluar, no solo la capacidad del niño, sino su agilidad y rapidez. En cualquier caso, y aunque el niño sea considerado como "apto" después de estas pruebas, el profesor que lo evalúe suele comentar si ha sido rápido y si ha estado concentrado o no al hacerlo.

Todo ello, por supuesto, sin preparación y sin habérselo requerido nunca antes; es decir, sin haber podido aprenderlo. Porque, recordemos que el niño debe únicamente aprender capacidades de socialización en el Kindergarten. Es decir, pasar de disfrutar jugando a lo que quiera, cuando quiera, a demostrar lo inteligente que es. Visto así, es bastante desconcertante. Pero es la verdad. Al menos, la que yo he vivido y la que he visto en otros niños que no son mis hijos.

El mejor consejo que se les puede dar a los padres de niños en preescolar es que los preparen para esto. Que les digan a sus hijos que hablen alto y claro, que practiquen esas pequeñas operaciones matemáticas, o algo de escritura. En definitiva, que realicen el trabajo que debería realizar el Kindergarten, pero que no hace porque, en realidad, no se le pide al niño. Pues ya ven que sí. Y el fin último de estas pruebas no es más que "etiquetar" al niño desde primer curso. Hay etiquetas de 1 (sobresaliente), 2 (notable) y de 3 para abajo. Si además su hijo tiene dos apellidos, y uno de ellos no es alemán, dé casi por hecho que le van a considerar, en el mejor de los casos, de 2/notable. Hablando con una profesora de instituto alemana, me confirmó que esto era así. En sus propias palabras "Kinder mit Migrationshintergrund gelten von Anfang an als schwach" (los niños de familias con un trasfondo migratorio son considerados desde el principio como alumnos de peor rendimiento). Y ya sabemos que el apelativo "Migratiosnhintergrund" se arrastra varias generaciones.

En definitiva; tras la fachada de amabilidad del sistema educativo, de sistema orientado a potenciar las cualidades específicas de cada niño, se esconde un despiadado sistema de clasificación de los escolares según su nivel de rendimiento. Y eso es así desde la entrada en primaria. Pero en fin, lleven a sus hijos a primaria a un colegio alemán de Baviera y saquen sus propias conclusiones…