martes, 22 de enero de 2013

¿Se puede faltar al trabajo para cuidar a un hijo que se haya puesto malito?

El derecho laboral en Alemania especifica lo siguiente en cuanto a qué se puede hacer en caso de que un hijo esté enfermo y ambos padres trabajen por cuenta ajena fuera de casa:

En principio, si en la casa familiar vive también otra persona, una abuela, por ejemplo, que pueda quedarse cuidando del niño, el padre o la madre de un niño menor de doce años, deben tomar días de sus vacaciones si quieren quedarse en casa. Si, por el contrario, no hay otra persona que pueda cuidarle, cada uno de los padres tiene derecho a 10 días libres por hijo al año para quedarse con el hijo enfermo. Para las familias monoparentales, el número de días es de 20 por hijo. En los casos de más de dos hijos, la ley marca 25 días en total para cada uno de los padres y hasta 50 días para las familias monoparentales.

Es decir: En una familia de dos padres con un hijo, cada padre tiene derecho a 10 días al año, con dos hijos: cada uno tiene derecho a 20 días al año, y con tres o más hijos: cada uno tiene derecho a 25 días al año.
En una familia monoparental con un hijo, el padre o la madre tiene derecho a 20 días al año, con dos hijos: 40 días y con tres o más hijos: 50 días.

Otra cosa es que esos días que se falten al trabajo estén pagados: La empresa sólo está obligada a remunerar un máximo de cinco días. Por otro lado, está el Krankentagegeld, que es un dinero que algunos seguros médicos pagan por este concepto: Únicamente lo contemplan los seguros médicos públicos, los privados, no.

¿Y cuando se considera que un niño está lo suficientemente enfermo como para quedarse sin ir al cole? En el caso de sarampión, varicela, paperas o escarlatina, la cosa está clara: Por el riesgo de infección se recomienda que el niño se quede en casa. Si se trata de un dolor de barriga o un constipado, la decisión la toman los padres después de consultar con el pediatra. Por otro lado, los responsables del centro también pueden pedir que no se lleve al niño al cole para evitar contagios. Por lo general, se entiende que por un simple resfriado no hay que quedarse en casa, pero si los síntomas incluyen fiebre, diarrea o vómitos, el centro suele exigir que el pequeño no asista a clase.
 
Fuente: Süddeutsche Zeitung