miércoles, 30 de noviembre de 2011

El calendario de adviento - Adventskalender

El Calendario de Adviento es un símbolo de la temporada de adviento y sirve como cuenta-atrás para las Navidades porque tiene 24 estaciones, cada una para cada día del 1 al 24 de diciembre. A los niños, así, les sirve para hacerse una idea de "cuánto falta para la Navidad".

El origen del calendario se remonta a la Alemania protestante del S XIX cuando los niños encendían una vela cada día. Hoy en día, sin embargo los calendarios de adviento son sobre todo seculares.

En los supermercados los suelen vender unos como un panel de cartón con un dibujo con 24 puertitas, detrás de cada cual hay un dulce o un bombón.
También se pueden comprar en tiendas de regalos o de decoración: Unos calendarios formados por una cinta con 24 bolsitas en las que después hay que meter un pequeño regalito.
Las personas con mucho tiempo libre, aburrimiento o ataques de locura transitoria, se dedican a hacerlos ellas mismas en plan "manualidades". Una de estas personas, aquí la menda, ha hecho uno con pajaritos de tela y todo ¡Que nos inunde el espíritu navideño!

lunes, 28 de noviembre de 2011

Iniciación divertida a la escalada

Múnich está al ladito de los Alpes bávaros. Cuando el cielo está despejado se pueden ver hasta el Zugspitze (la montaña más grande de Alemania) o el Wendelstein desde cualquier terraza. Bien, pues al igual que en las ciudades con mar cualquiera hace vela, surf o wind, aquí, quién más y quien menos esquía, hace snow o escala.

Este último, la escalada, es un deporte sorprendentemente popular ¡Y divertido! No es tan difícil como uno pueda pensar, sobre todo porque se puede practicar a diferentes niveles y para empezar sólo se necesitan unos pies de gato y un arnés. Muchísima gente practica la escalada y ya desde pequeños animan a los niños a empezar también. En la montaña, en los sitios indicados para escalar es frecuente ver a padres o madres enseñando a sus hijos a subir poco a poco por la pared.

Cuando el tiempo no da para salir a la montaña, lo que hacen es entrenar en un rocódromo, o centros artificiales de escalada. En Múnich hay cuatro grandes rocódromos y uno de ellos, el de Thalkirchen, tiene una sala especial para niños. Este Kinderparadies (así se llama), tiene todo el suelo completamente acolchado, está decorado como un barco pirata con multitud de túneles, rincones para esconderse, puentes colgantes y todas las paredes están llenas de presas con diferentes niveles de dificultad para que los peques puedan empezar a practicar. Además, tienen una pared de cristal por la que se puede mirar al pabellón principal y ver cómo están entrenado mientras los mayores.

La entrada para los niños es gratuita y la diversión está garantizada, de verdad. Y si no, que le pregunten a la pandillita de menores de tres años que se pasó ayer domingo más de dos horas p'arriba y p'abajo quemando energía.


DAV Kletterzentrum Thalkirchen
Thalkirchner Straße 207  81371 München
www.kletterzentrum-muenchen.de

domingo, 20 de noviembre de 2011

Excursión en Landsberg am Lech

Landsberg am Lech es una pequeña ciudad preciosa al oeste de Múnich. En coche se llega en poco menos de una hora.
La ruta en cuestión se hace por el Lechpark, un parque salvaje en torno al río Lech, que da nombre a la ciudad. Es una excursión de un par de horitas que yo recomiendo por cuatro razones principalmente:

- en el parque hay una zona de recreo para los niños montada con un molino de agua que a nosotros nos pareció muy divertido

- a lo largo del camino se pueden ver de muy cerca muchos animales auctóctonos como jabalíes o ciervos

- se atraviesa un precioso bosque donde descubrimos una cabaña de ramas que nos dió juego para un buen rato.

- y al final merendamos chocolate caliente y tarta admirando el reflejo del pueblo en el río.

¿Qué mejor manera de pasar un domingo?

sábado, 12 de noviembre de 2011

Laternenumzug am Martinstag

El 11 de noviembre se celebra en muchas regiones de Alemania (pero también en Austria, en Suiza y en Bolzano, en el norte de Italia) una fiesta en homenaje a San Martín de Tours, un santo, cuya leyenda relata su generosidad por haberle dado la mitad de su capa a un mendigo que estaba en la calle tiritando de frío.

Esta fiesta se celebra sobre todo en las guarderías donde los niños el 11 de noviembre hacen un desfile, el Laternenumzug, por el barrio cantando canciones típicas de esta fiesta y llevando farolillos que ellos mismos han hecho - tradicionalmente son farolillos con velas dentro, pero para que sean menos peligrosos, los niños más pequeños llevan dentro una bombillita especial que venden en muchísimas tiendas por esta época y que por supuesto es made in China.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Maultaschen

Aunque viva en Múnich, a mí me encanta hacer de comer puchero, tortilla de patatas, lentejas con chorizo y ropavieja. Pero no puedo, ni quiero, ni debo hacer de mi casa una mini-España: Sería absurdo, contraproducente, estrecho de mente y además no soy tan patriota. Me gusta viajar (por eso he acabado aquí), probar cosas nuevas y adaptarlas, así que con esta entrada empiezo hoy una serie sobre "comidas alemanas que adoptar" y que a nuestros hijos les encantan.

Consultando con otras mamás extranjeras, llegamos a la conclusión de que lo primero de lo que hay que hablar en este sentido es de la Maultsachen.

Las Maultaschen son una especialidad de Suavia (no de Baviera), pero es igual: Las venden en todos los supermercados, se venden como pasta fresca, así que están en la sección de refrigerados. Son como unos raviolis grandes, rellenos, tradicionalmente de carne de ternera picada con especias (aunque también las hay vegetales, rellenas con cebolla, espinacas, brécol...) que se sirven en un caldo, y además están riquísimas.

Es el plato perfecto para las situaciones: "Oh, no hemos pensado en nada para hacer de comer", y el niño mirándote muerto de hambre.... Porque es el plato más fácil y más rápido de preparar del mundo: Abrís un paquete de Maultaschen, las ponéis a cocer tres minutos en un caldo (si tenéis uno ya hecho mejor, pero si no, también vale agua con algún caldo concentrado, en Viktualienmarkt venden unos caldos concentrados bios que están buenísimos), las servís cortaditas en trozos pequeños en un plato hondo (porque son bastante más grandes que unos raviolis, se sirven como dos por persona) y ¡a comer!

No conozco a ningún niño o niña que no flipe con un plato de Maultaschen. Mi amiga P. suele decir: "Si mi niña no quiere comer ni Maultaschen, entonces, algo le pasa, algo va mal".