lunes, 30 de mayo de 2011

Reportajes fotográficos de familia

A mucha gente le gusta inmortalizar los primeros años de vida de su familia encargando reportajes fotográficos a profesionales, pero en más de una ocasión he oído historias sobre que fotógrafo y cliente no se compendieron entre sí (lingüísticamente) y el resultado no fue exactamente lo que habían pensado.

Pues para que eso no pase, lo mejor es encontrar a un profesional con el que te entiendas bien, y ¡Qué mejor que una fotógrafa que hable español y que esté especializada en retratos infantiles!

Mónica Garduño es mexicana, vive en Múnich, es fotógrafa profesional y también mamá. Se entiende muy bien con los niños, tiene muchísima paciencia y muy buen humor y está especializada en retratos de niños al aire libre. Hace retratos más clásicos pero también cosas muy modernas y artísticas, en color o en blanco y negro; y entrega su trabajo en diferentes formatos según el acuerdo: Un CD, ampliación de fotos, lienzos o un libro.

Mónica Garduño Soto
Tel. 089 20209876
Móvil: 0177 3188189
monikg_21@hotmail.com

domingo, 29 de mayo de 2011

Paulaner Bräuhaus

Para salir a comer, y sobre todo cuando vienen visitas de fuera, está genial ir a un Bräuhaus, la combinación tradicional bávara entre una fábrica de cerveza y un restaurante.

Cuando además hay niños, que además de comer tienen que divertirse, lo mejor es pensar en un sitio que los tenga en cuenta. A mí me gusta mucho el Bräuhaus de Paulaner, en la Kapuzinerplatz, porque está céntrico, pero no en la zona de turisteo, y porque en el jardín (el Biergarten) tienen una pequeña zona de juegos infantil que está bien.

Merece la pena ver la cervecería por dentro, pero comer en el Biergarten, bajo los castaños mientras los niños corretean por ahí es lo que más me gusta.

Paulaner Bräuhaus
Kapuzinerplatz 5
80337 München

lunes, 23 de mayo de 2011

Tirar piedras al agua en la Playa del Isar

En los días en los que el sol aprieta, todo el mundo que puede se acerca al río Isar (que cruza Múnich de sur a norte) a tumbarse y leer, hacer barbacoas, pasear en bici, o cuando hace mucho, mucho, mucho calor, hasta darse un bañito (ojo: sólo cuando hace mucho, mucho calor, que este agua baja directamente de los Alpes).

Los niños disfrutan mucho en la "Playa del Isar", porque no se cansan de echar carreras, meter los pies en el río, jugar a subirse a los árboles, explorar... Mi hijo, por ejemplo, puede pasarse las horas tirando piedras al agua. Un entretenimiento, relajante, divertido y sobre todo, barato.

martes, 17 de mayo de 2011

Biergarten - Taxistrasse

Siguiendo con la ruta de los Biergarten, sugiero el Biergarten de la Taxistrasse, en la zona de Neuhausen.

Tiene una zona infantil bastante grande con columpios, tobogán, arenero con un castillo y un tiovivo muy pequeñito pero precioso.

A los niños pequeños este lugar les encanta, y además, como en todos los Biergarten, en un sitio estupendo para quedar a tomar unas cervezas fresquitas en los días de calor y comer unos rabanitos y unos Brezn con Obazda (la rosquilla de pan típicas de aquí, compañando a una crema de queso con cebolla y pimentón que.... ¡¡¡mmmmmm!!! ¡hacen imposible que nadie pueda seguir una dieta!)


Taxisgarten
Taxistr. 12
80637 München
www.taxisgarten.de

lunes, 9 de mayo de 2011

Proceso de adaptación de un niño a una guardería alemana

Ahora que lo he vivido en primera persona sé muy bien ya de qué se trata.
De momento hay que tener en cuenta, que, como la mayoría de los niños no pisan una guardería en su primer año (o dos primeros años) de vida, pues cuando los llevan ya son muy conscientes de que mamá se va y se queda solo con unas cuidadoras desconocidas y el tema no les mola nada.

Resulta que el principio fundamental para la adaptación (Eingewöhnung)  es que el niño se acostumbre sin ningún tipo de trauma, sin gritos, ni lloros. De manera que la mayoría de las guarderías tienen una "sala para padres" porque el proceso de adaptación puede ser bastante largo.

Normalmente suele comenzar un día en el que tanto la madre (o el padre) como el hijo pasen juntos todo el tiempo en la guardería. Así tanto uno como otro conocen de primera mano el trabajo de las cuidadoras y cómo funciona la rutina de cada día. A partir de ahí la madre (o el padre) comenzará a irse a ratitos a la sala contigua para que el niño se quede solo con las cuidadoras y los otros niños. Empieza yéndose cinco minutos, luego quince, luego veinte, media hora, una hora... Dejando siempre el móvil encendido porque recibirá llamadas de las cuidadoras contándole cómo va la cosa: Si está inquieto, si se ha calmado, si se puede alargar o no el tiempo de espera antes de volver...
En las guarderías donde los niños también comen y duermen el proceso de quedarse a comer sin mamá (o papá) y luego el de quedarse a dormir viene después de que haya conseguido pasar unas horas con las cuidadoras y los otros niños y todo haya funcionado bien.

Las guarderías insisten en que es fundamental que la madre (o el padre) procure confiar totalmente en ellos y relajarse y evitar sufrir ansiedad al dejar al niño (es muy importante que se despida de él antes de irse, que le diga que se va, pero que va a volver) porque si no, le transmitirá esta ansiedad y el niño lo pasará muy mal.

En la "sala de padres" no se puede hacer mucho más que leer, escuchar música, relajarse, tomar un café, jugar con el móvil... En definitiva: Esperar. Por eso, cuando se inscribe a un niño en una guardería hay que tener en cuenta que no se podrá volver a trabajar por lo menos durante un mes (porque la adaptación suele durar entre tres y seis semanas).

viernes, 6 de mayo de 2011

La pasión alemana por los juguetes de madera

Los alemanes adoran los juguetes de madera y yo estoy totalmente contagiada.
Los juguetes de madera son más respetuosos con el medio ambiente, son más resistentes, desarrollan la imaginación, tienen un tacto más cálido que los juguetes de plástico, no se rompen con facilidad y duran muchísimo tiempo (100% demostrado por el proyectil-lanza-juguetes-al-techo-para-descubrir-la-gravedad que tengo como hijo). Además no llevan pilas, por lo tanto, ¡No tienen luces cegadoras ni hacen sonidos estridentes! Una maravilla.

En general los juguetes de madera son tan demandados que se pueden comprar hasta en los mercadillos, donde suele haber varios puestos dedicados sólo a este tipo de juguetes. También se pueden encontrar en casi cualquier tienda para niños, pero mis tiendas favoritas para comprarlos en Múnich son:

Kunst und Spiel (en Schwabing)

Obletter (en Karlsplatz-Stachus)

y Baby Ansorge (cerca de Sendlinger Tor)

Y en Internet: Ostheimer

lunes, 2 de mayo de 2011

Qué hacer con los chupetes cuando ya no se necesitan más

Una amiga me contó que hay un sitio perfecto en Múnich para hacer algo bonito cuando a los niños les llega la hora de dejar el chupete. Se trata de un pequeño árbol a las puertas del parque infantil del Maximilianeum, detrás de Wiener Platz.

Se ve que una vez un niño perdió allí su chupete y alguien que lo vio en el suelo, lo enganchó de una rama del arbolito para que lo encontrara si volvía a buscarlo, pero en lugar de eso, lo que pasó es que otros padres y madres lo vieron allí colgando y pensaron que era un buen sitio para montar un espontáneo monumento de chupetes, el Didi-Baum (el árbol de los pipos, titis, tetes, o como se los quiera llamar) al que llevar a que los niños dejaran voluntariamente los suyos.

Parece que la idea funcionó proque allí está el arbolito, creciendo, decorado con un montón de chupetes colgando. ¡En los próximos meses llevaremos los nuestros!


El árbol está exactamente aquí:
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